Ambiente y rituales que protegen tu foco
Usa una campanilla, una vela o tres respiraciones profundas como disparador constante. La repetición asocia ese gesto con entrar en modo enfoque. Con el tiempo, tu mente sabrá que es hora de reducir ruido interno y sostener atención sin esfuerzo excesivo.
Ambiente y rituales que protegen tu foco
Una silla cómoda, un cojín y el teléfono en modo avión bastan. Evita objetos que inviten a divagar. Coloca a mano tu temporizador y cuaderno. Reducir fricción logística facilita sentarte a practicar incluso cuando tu agenda parece implacable o tu energía está justa.